miércoles, 21 de septiembre de 2011

Hamburguesas ideales e inteligibles


Día a día nos alimenta la publicidad con ideas de que hamburguesa puede ser la mejor, o la más grande, o la más “grande y sabrosa”. Quiero evidenciar desde un punto de vista hamburguesil como todo esto es una treta. Mas allá de las tinieblas y las sombras, las cadenas y grilletes impuestos por esta sociedad de consumo existe una meca de hamburguesas reales…

Indiscutiblemente es con toda la intención del caso que esto va en contra de los arcos dorados que siempre nos logran atrapar. Obviamente las hamburguesas no son la comida más puritana u orgánica del medio, sin embargo todo valga por la finalidad jocosa de este medio.

El enemigo x2

 Las hamburguesas “El Puente”, localizadas en el mismo centro comercial que Oh Kiku sobre la 20 calle de la zona 10, son realmente una obra de filantropía alimenticia. Poco a poco van a ir entendiendo porque.
                Ya  tenía un buen par de veces que dicho establecimiento me había coqueteado en una de tantas veces que había ido a calmar la tripa con sushi. Fue también un prodigo comelón que en varias instancias había recomendado dicha exquisitez. Es entonces que decido ponerme el overol e invocar a las tropas para una incursión en contra del hambre.

El lugar no da espacio a dudar que sea un Burguer Joint. Sus colores basados en psicología del color básica: rojo y amarillo para comer y marcharse le dan a uno la bienvenida. El menú alberga varios especímenes de hamburguesas, inclusive nos da la chance de escoger nuestra propia arma para aglutinar nuestras coronarias. Los ingredientes si van mas allá de la tipificación creada por los restaurantes de comida rápida, puesto que nos presentan por ejemplo: salsa chipotle, cebollas caramelizadas, queso suizo, champiñones salteados y como no tocino genuino. Pero más allá de los ingredientes,

 ¿Qué hace a estas hamburguesas especiales?

esto definitivamente es más que una sombra

Bueno para empezar, las hacen en el momento, verdaderamente a la plancha y no a partir de una plancha de carne cortada con molde circular. Las cosas buenas toman tiempo, y si bien es cierto que estas si se “esmeraron” en hacerlas porque vaya si se tardaron, le echo la culpa al cambio de turno y al alegato entre el cajero que se debía ir y al que iba para adentro. Bien sabemos que en un país como el nuestro es el comensal el que paga los platos rotos. Esto del tiempo es algo vital, y es que el mercadeo nos ha hecho necesitar las cosas rápido. ¿Hamburguesas ya preparadas?  ¿En serio? Pero son muy pocos los que se animan a retar “al sistema” y se pueden dar el lujo de esperar, porque ahora en estos tiempos post modernos todo vuela, ya no solo las aves y los aviones. 

mmmmmmmmm chipotle

Para los que decidimos esperar somos bien recompensados con una hamburguesa carnosa, nada acartonada. Siempre he querido hacer un análisis de que tiene mas cartón en una de esas hamburguesas de anuncio, si la hamburguesa en si o la caja en la que vienen empacadas. En fin como todo en la vida, el sentido inquisitivo nos compensa con respuestas tangibles, y en este caso con hamburguesas deliciosas.

A continuación les dejo este pequeño análisis de la alegoría de las cavernas enfocado en hamburguesas:

 

1.- Gente que alaba a las hamburguesas de restaurantes de comida rápida.
2.- Dinero, Marketing, CEO’s gordos de multinacionales aun más gordas.
3.- Atrevidos sedientos de verdaderas hamburguesas.
4.- Obviamente esto no es el sol, si no una gigante hamburguesa que dominara al mundo!! Mi idea del bien.


Platón de hamburguesas dice:

Calidad (4/5): a pesar de tomarse casi los dos cuartos de hora para entregar el pedido solo me queda decir que vale la pena. La carne cocinada a la perfección, jugosa, y la hamburguesa caliente, inclusive se tuvo que quedar abierta para poderla comer después. ¡¡Excelente!! Quiero comer más, más y más.

Precio (8/10): el precio por hacer su propia hamburguesa no es excesivo. Muchos restaurantes tienen intentos respetables, pero los precios ascienden a lo que cuesta un sicario en un país industrializado. ¡Urra por el tercermundismo!

Riesgo (3/10): corrí el riesgo de morir de hambre por la tardanza, o de risa por oír la alegada que se dieron los chatíos en el cambio de turno. Si quieren comer rápido procuren no ir en ese ínterin. 

Calificacion ponderada en piolos: 4.83