lunes, 30 de mayo de 2011

(bonus track) Wake & Bake… and the cherry on the cake.

Eventualmente la influencia anglosajona iba a calar. Hoy el título, y hasta la vianda será angla.

(es que torcido es más rico)

Bueno, un buen domingo debe ser bueno. Empezar no tan tarde, siempre sin prisas. Un buen domingo no debe ser muy corto, y tampoco muy largo. Un buen domingo debe ser dulce, y no tener nada de amargo. El domingo puede ser gris o azul, inclusive puede ser verde. El domingo es rico el domingo es genial, en domingo nada debe caer mal.

Evidentemente el domingo debe tener una alimentación genial verdad. Y debido a que mayo ya se va (porque para celebrar cualquier razón es buena) he decido hacer este post adicional sobre una cosa más dulce y tradicional de lo usual. En fin se me dio la gana poner un postrecito. Como la inspiración nos atrapa en cualquier momento y encontrar musas no se debe dar por sentado. Fue así como al terminar el desalmuerzo (sin tomar el sentido morfosintactetimológico de la palabra significa: el tiempo de comida que se da al no estar despierto [dispuesto] para comer el desayuno y que por la hora aun no se puede enganchar la ejecución del almuerzo) se prendió ese foquito de las ideas que me imagino por el tamaño se debe alojar muy en lo profundo del cerebro.


Ya muchos deben estar familiarizados con la aberración tan sabrosa que es el Mc’flurry con pie de queso, este evidentemente siendo molido adentro del helado mmmmmmhhhhmmm. Pues había que llevarlo al siguiente nivel, no podía quedarse nada más como un postre impío más tenia que tener un toque extra, tenía que tener una cereza este “sundae”.

Fue entonces cuando me golpeo, habiendo engullido varias porciones sustanciosas de comida restaurante en cierto lugar de pollo frito y habiendo obtenido un delicioso pie de cereza en oferta de 2xQ15 todo era tan obvio, como no lo había hecho antes, como no es un producto mercadeado para hacer que nuestros sentidos trabajen a contrapunta. Y es que emblemáticamente la cereza y el helado se mezclan simbióticamente desde que existe el helado (o tal vez desde mucho antes).

Procedo entonces a elaborar el manjar ya obteniendo el helado y el pie de queso molido en conjunto procedí a emancipar la cereza de el pie de oferta y vertiendo el contenido dentro del recipiente con helado pude oír ángeles cantar, todos al unísono, un sonido celestial abría paso a un menjurge de sabores. Estaba listo, solo batí un poco más para integrar la cereza al helado, probé un poco de la mezcla -y ay que rico- todas mis papilas gustativas corearon. Procedi entonces a rellenar la cascara de pie crujiente con un poco del helado.

Mordí, mastiqué y saboreé. Al más puro estilo “veni, vidi, vici” otro postre conquisté…



El dulce Calígula dice:

Sabor (4/5): es tan cool que asusta lo bueno que puede ser, obviamente no es alta repostería gourmet, pero realmente es deliciosa la combinación, cereza y helado jamás van mal.

Precio (4/10): con un valor total de Q32.50 es bastante oneroso y no muy bonito. Dejenlo como una opción especial de vez en cuando. Y por favor no lo usen como sorpresa para la novia.

Riesgo (7/10): índice glicemico hasta la verga y punto de diabetes si se consume frecuentemente. “One last fix” es el motto que lo acompaña, porque lo van a querer comer otra vez.

Calificación ponderada en piolos: 4.47

6 comentarios:

  1. Algo así se podía hacer también con pie de queso + el pie de mora que hubo en mac a finales del año pasado :3 *drool*

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  2. Este es EL postre y lo demás son puras pajas!

    Ahora toca encontrar la combinación pastel más grande + helado más coche = FELICIDAD

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  3. jajajajaja. Parece una receta que se le hubiera ocurrido a Homero Simpson

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