jueves, 19 de mayo de 2011

¿Hartás, o te ahuevás?

Creo que la mayor parte de la gente que cuenta con un televisor tuvo interacción directa con el muy reconocido programa, de Roberto Gómez Bolaños a.k.a “Chespirito”, el Chavo del 8. ¿Recuerdan como siempre mencionaba su aspiración platónica por una torta de jamón? Así fue como se presento la necesidad de visitar en dos ocasiones este establecimiento, por una invención que parecía de otro universo.



Pues tomando en cuenta la recomendación de un amigo nos aventuramos a las aéreas limítrofes de la zona 12 capitalina, justo ahí donde desemboca La Petapa. El viaje todo es en bajada, es como que si la colina conspira para llegar únicamente con inercia al establecimiento. Y no es para menos “Los Dos Burros y Yo” no es un lugar convencional, me atrevo a decir que es uno de los establecimientos con mayor carisma que he visitado. No neguemos que ya solo con el nombre medio fetichista los atrapa.Ubicado en la colindancia entre el municipio de Guatemala y el de Villa nueva, justamente en la primera calle entre 0 y 1ª. Avenida de la zona 12 en Ciudad Real 1, se resguarda tras unos barrotes y alambre espigado (no, no, no… NO estoy chingando. Voy a tocar el tema más adelante) un menú de más de 100(cien), y aclaro otra vez que no se me fue un cero, delicadezas de puro gourmet urbano Guatemalteco.

El lugar ofrece desde tacos hasta hot dogs, pasando por hamburguesas, tortillas, burritos y panes especiales que a cualquier débil de corazón y/o de estomago pueden dejar mal parado. Un plato de barro adorna la cocina “burritos Donovan” resalta a una mujer hincada en un telar, vaya si no dije que este establecimiento es Guatemalteco. Detrás de la reja se encuentra una plancha y varios refrigeradores además de la despensa donde tienen los panes celestiales.


DSC00310.jpg


Tomar una decisión de principio hubiera sido muy complicado con tantas opciones. Sin embargo en la primera cruzada iba acompañada de un asiduo y ya fogueado cliente de este rico establecimiento. El elegido fue un burrito de cerdo y pollo. Este platillo consta de una tortilla de harina considerablemente gruesa de unos 25 cm de diámetro rellena de chorizo, jamón, tocino, salchicha, pollo y queso. Además no podía faltar el repollo, la “salsa dulce” y la mostaza. En fin, con la frase siguiente voy a sentenciar, este burrito me exorcizó de los burritos de Cracko Bell. Así de sencillo, así de ricos, así de buenos, así de intensos y con lo que me como dos burritos del previamente mencionado restaurante me puedo comer esta belleza, que además, llena más…


(exorcista de taco bell)


Venia comentándoles sobre una invención de proporciones exosféricas, y acá es donde empieza la parte intensa del relato.

Justo al terminar de comer el burrito hace más de una semana, la cocinera nos recomendó una astralidad alimentaria, el pan jumbo especial (no está relacionado de ninguna manera con el súper del review anterior) lejos de ser un “shuco” este pan tenía algo especial . Y así lo decidimos constatar regresando por uno. Esta vez llevamos a un panadero para que verificara el pan, puesto que era algo interesante de ver, ya que no era un pan común y corriente.


(noten el tamaño de pan en referencia al garrafón de agua)


Llegamos al establecimiento justo a la hora de almuerzo, varios platos colmaban las bancas que otro día habían estado vacías. Para los que están poniendo atención desde el principio saben que el sector donde se localiza “los dos burros y yo” no es precisamente un sector de alta seguridad. creo que es debido a esto mismo que el local tiene barrotes y alambre espigado, evidentemente le da un toque especial al lugar, que le hace recordar a uno, no que está seguro más bien que cualquier cosa es posible en un país como el nuestro. Salude a la cocinera y ella ya sabia a que veníamos. Pedimos dos jumbos para los 5 miembros del equipo. Mientras lo cocinaba todo se ponía un poco más bizarro y un cacho incomodo también: hombres con pantalones de vestir, camisas de botones bien planchaditas en un lugar de estos no es cosa de todos los días. Agreguemos a la mezcla el caballero con los tatuajes en el cuello, y el guardia comiendo su almuerzo con la escopeta en el regazo apuntando hacia adentro del lugar, ¿no sé si mencione ya el alambre espigado? Una serie de factores que solo incrementaban el eustress e intensificaban la expectativa del pan que estaba siendo preparado. Como buen reportero tenía que tomar las fotografías y todo se puso más cardíaco…



El pan cocinado en la plancha se le agrega primero una mantequilla por la parte de adentro y así se tuesta mientras se cocinan los ingredientes. Empiezan primero con pechuga de pollo cocinado en forma de fajitas con chile pimiento y cebolla. Luego tiran a la plancha mortadela, roast beef (rosbif), tocino, salami, pastrami y otros dos tipos de jamón. Mientras tanto el pan es endosado de dos salsas que son manufacturadas en el lugar, una de ellas puede determinar que un tipo de mayonesa con ajo y huele muy bien. Para finalizar rematan las fajitas con queso mozzarella y lo colocan todo sobre el pan y encima lo adornan con un poquito de repollo y queso amarillo de rodaja.



Cada uno de los panes fue partido en tres secciones para poder comerlo bien. Nuestro amigo panadero entonces pudo constatar de que se trataba y nos educo en el tema ya que no era un pan tradicional; se trataba de un pan de hamburguesa alargado, un pan de hamburguesa de 60 cm de largo. Con la vista dirigida hacia abajo admirando el pan, y evitando cualquier contacto visual que pusiera en riesgo la integridad de cada uno nos dispusimos a comer entonces de lo que se podría describir como el A3XX de los panes.


(liiiiiiiiisto)


El Cesar dice:


Calidad (3/5): el pan tipo hamburguesa le da otra tonalidad a este emparedado ya que no se rompe, pero los embutidos son escasos y la calidad se sacrifica un poco por el precio. Sin embargo el platillo es una excelente opción.

Precio (9/10): Este leviatán comestible y asequible tiene un costo de apenas Q39, si lo comen entre varios sale económico, una excelente opción de almuerzo. Por favor acompáñenlo con agua pura, no se hagan TANTO daño. Y no programen actividades posteriores.

Riesgo (8/10): alambre espigado, escopetas apuntándome, posible pandillero en almuerzo, combinación interesante. El 10 solo se consigue si me asaltan. Esperemos no llegar a esas instancias.


Calificacion ponderada en piolos: 3.98

Disculpen la demora muchá

5 comentarios:

  1. es vital visitar ese lugar y comerse un pan CADA UNO!

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  2. es el tipo de pan que te regala un leve dolor en el abdomen bajo (y no no es caca) acompañado de un par de piquetes en el brazo izquierdo

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  3. Qué monstruo de pan!!!!!

    Sugerencia al chef: poné algún tipo de mapa de ubicación para que nosotros los neófitos podamos ir a probar los manjares que nos presentás... Google Maps es bueno para eso!

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  4. Sr. Dub su recomendación es de galardón y la tomare en cuenta para los futuros reviews. Gracias

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